Hadas
Las alas de una y otra se superponen en trenzas transparentes de purpurinas coloridas y resplandores cristalinos. Alas grandes de distintas formas que aletean alegres y rápidas sobre los paisajes naturales y los espejos de agua. Pintan con ellas la alegría del ser de los cielos y de los bríos del aire, que permanecen atentos y sorprendidos por tan libres movimientos de esos pequeños cuerpos que flotan como luceros del alba. Sus cabellos estremecen los corazones de cuantos las ven. Parecen de princesas de otros tiempos, con diamantes y pequeñas piedras preciosas por su valor y su belleza. Cabellos de colorines que caen inciertos sobre sus hombros o que vuelan de un lado a otro como cuando ellas saltan de flor en flor y de rocío en rocío. Cuerpos diminutos tejidos de dulces y flagrantes vestidos cromáticos. Esencias de olores y de pétalos. Reflejo del tiempo de las flores silvestres y de los animales que se topan con ellas, a las que s...