Sueños
Cabalgar a lomos de un corcel por un río sin límites, donde los peces son de color arcoíris y sus aletas transparentes, más grandes que su cuerpo, cabeza y existencia. Un chorro de agua inmensa que atraviesa las miradas monocromáticas, dibujando en ellas retazos de recuerdos sin número. Onduladas ramas de espuma que vienen y van en blancos, grises, azules, rojos y verdes, colores que se transforman en aquellos que componen su familia o incluso en contrarios. Es un río lo que veo, es agua lo que corre en él, pero ambos construyen un espejo en el que se reflejan los cabellos del cielo y las trenzas de mi pelo al aire y al viento salvaje. Bosques increíbles repletos de animales y seres conocidos e inverosímiles. Describen extrañas visiones, extravagantes acontecimientos entre la luna y el sol, sobre las crines de las estrellas, que iluminan el horizonte y reflejan en sus pétalos la luz del fondo del río. Encienden los luceros que se esconden bajo el mar y apagan los miedos y las supe...