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Mostrando las entradas etiquetadas como Amor

Encuentro en el arco

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En el arco habíamos quedado. Y en el arco nos encontramos. Sin embargo, el camino hasta allí, de apenas un kilómetro, se hizo casi épico. Con la música a todas partes, cascos de cable y andares rápidos, se tornaba el camino empedrado una suerte de nueva conquista.  En un momento dado comenzó a sonar una canción feérica, de las que más me gustan. Eluveitie llevaba mi mente a otros mundos entre runas, luceros y hechizos. Según andaba por las calles medievales de Burgos, mi mente se dejó llevar por la música.  Cabalgaba sobre los cascos del caballo blanco portando un báculo de luz y sorteando los peñascos de la enorme montaña. El corazón se agitaba con la impetuosidad de la elfa y se agitaba el cabello con la prisa del mago que llega tarde a su cita. La oscuridad se cierne sobre los valles, cuya marea negra siega los campos y los límites de la ciudad de piedra. Vidas atormentadas por la batalla con la valentía latente, que calienta sus corazones ante la perspectiva de superar al ...

¿Día del Amor o de la Amora?

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14 de febrero, tópico anual del amor. Se celebra, ya sea con una fiesta íntima o con indiferencia, sombra y soledad. Es un día como otro cualquiera, como el que le precede y el que le sucede. Sin embargo para mucha gente es indispensable y para el resto, una farsa. Curioso. No hay término medio.  Pensaba que tal vez el artículo del blog de esta semana que, como suele suceder, publico los viernes, podría hablar del amor. Una posible opción era escribir un maravilloso texto literario sobre ello –empalagoso o no– o, lo que he decidido al final, una artículo de opinión de carácter lingüístico. Les explico.  El otro día caminaba tranquilamente por la calle cuando escuché una sinsorgada importante –para mi gusto– que estaba siendo defendida con uñas y dientes y casi con teorías lingüísticas –inventadas, por supuesto– por parte de una chica. Le decía a su amigo: «No es el Día del Amor. Es el Día de la Amora», a lo que, evidentemente, su compañero, con cara de póker, le preg...

Recuerdo de aquella tarde

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¿Sabes? Lo pensaba hace un rato. Es precioso comenzar una relación con alguien. Sientes que formas parte de tu cielo, de todo aquello que soñaste, que cumples el objetivo humano de ser alguien distinto con otro alguien complementario. Pero es una ilusión efímera. Al principio todo es intenso, pasional, desbordante, inquietante, conoces nuevos sigilos y descubres otras maneras de vivir. Pero como toda ilusión, al final, una vez reconocido el terreno, los besos y los ondulantes movimientos, vuelve la monotonía. Por mucho que la ilusión trabaje en mantener a la monotonía en stand by , siempre esta tiene más fuerza para volver a presionar el play . Y cuando ya lo conoces todo, llega el cansancio, llegan las sombras e incluso la desconfianza. Y por último, lo más indeseado, el mayor miedo que tenemos y que tememos: la ausencia del cariño. ¿Qué es esto?, me preguntarás. Esto, querido mío, es lo que tantos años hay que soportar. Lo que muchas parejas llevan viviendo con cierta parsimonia de...

¿Quién eres?

Aire, el aire de la noche envuelve tus alas; alas de vida mezcladas con sangre; sangre de un ángel que con su voz te enseñó la música; música que ahora cantas pensando que recuerdas el futuro pasado; aquel pasado que desperdiciaste imaginando; con la imaginación deslumbrando tu mente; mientras en tu mente surgían ilusiones; de ilusiones vivías sin vivir realmente; mientras la realidad te aprisionaba el corazón; corazón que ahora da sus últimos latidos. <<¿Quién eres?>>, te preguntó la vacía, fría y melancólica voz de la muerte al susurrarte al oído el mensaje nostálgico de tus recuerdos perdidos. <<¿Quién eres?>>, repites ensimismada en ti y a ti misma, tú que te ves hablando en tu soledad. Tu corazón se acelera mientras tus vidriosos ojos se hielan. <<¿Quién eres?>>, vuelves a preguntarte. No estás sola, sentada en una roca cubierta de nieve sientes el calor de la Muerte a tu lado. Te ama, y lo sabes. Te quiere para sí, y lo sabes. Te mira sin...