Una locura silente
El silencio es una fina capa de filamentos armónicos que lo cubren todo. Siempre está ahí, presente, recordando las ausencias y previendo los momentos austeros que podrá traer el futuro. Cómo explicar algo que solo existe en sí mismo y por sí mismo. Nadie quiere quedarse en silencio cuando está acompañado. Por qué. Por nada, porque el silencio trae olvidos pasados, preocupaciones presentes y temor. Nos ofrece el temor de no saber, de no conocer, de no querer oír. El silencio es necesario siempre. Nuestra mente solo puede funcionar en silencio, en su silencio. Nosotros, cuando pensamos, creemos que hay un barullo inmenso en nuestro cerebro, pero no. Solo se suceden pequeños movimientos, pequeñas arrugas en nuestra fina capa de filamentos armónicos que cuidan, protegen y alumbran nuestra mente. Quién no ha querido disfrutar del silencio alguna vez. Es decir, disfrutar de aquellos sonidos ajenos a nosotros, que no podemos controlar, que se suceden sin nuestro permiso y que no...